La
división hace la fuerza... rockera
Ricardo
Camarena
Redactor
de Espectáculos
(La
Opinión, 14 de diciembre de 1998)
La
división hace la fuerza... rockera.
Con
la muerte del músico rockero argentino Luca Prodan en diciembre de 1987 la
banda Sumo quedó sin su líder natural, por lo que la separación resultó
inevitable. Pero de esa escisión surgieron las bandas Divididos y Las Pelotas,
tras medio año de inactividad de sus integrantes.
De
esto hace más de la década; actualmente, la formación de Divididos es de
Ricardo Mollo en la guitarra, Diego Arnedo en el bajo, y Jorge Araujo en la
batería.
Haciendo
un poco de historia del trío, su debut se remonta a 1988, sin mucha suerte.
Tras un año y medio de tocadas en diversos bares bonaerenses editaron 40
dibujos ahí en el piso (1989), con 11 temas propios, un cover de The
Doors y una adaptación de un poema de T. S. Elliot. A fines de 1991 armaron su
segundo disco, Acariciando lo áspero, “de estilo funk-rock”, al decir de
los entrevistados.
Durante
1992 se autoprodujeron varias presentaciones en el estadio Obras Sanitarias, de
Buenos Aires, y promocionaron casi sin apoyo sus álbumes.
Para
La era de la boludez (1993) mezclaron el material en Estados Unidos, con
su compatriota y músico Gustavo Santaolalla como director artístico y con temas
presentados en los conciertos del estadio Obras Sanitarias.
En
1993 el grupo llenó 13 veces el estadio Obras, ofreciendo largos conciertos de
tres horas y de 30 temas en promedio. La era... se hallaba entonces en
el primer lugar de ventas. En septiembre de 1994 Divididos se presentó ante 20
mil personas en el estadio de Vélez; sin embargo, la discográfica les retiró el
apoyo ante la negativa del grupo a que tocara como telonero el colombiano
Carlos Vives (La gota fría).
En
febrero de 1995 Divididos se presentó en la explanada de ATC, en un concierto
gratuito que convocó a unas 40,000 personas. En septiembre de 1996 viajaron a
Nueva York para grabar y mezclar el cuarto LP, Otro Le Travaladna. En
octubre de 1997 participaron del show en homenaje a los 20 años de las Madres
de la Plaza de Mayo, junto a León Gieco, Las Pelotas, La Renga, Los Piojos,
Todos Tus Muertos, A.N.I.M.A.L., Attaque '77 y Actitud María Marta, entre
otros. En 1998, los Divididos sacan al mercado Gol de mujer.
Al
respecto comentaron en su visita reciente a Los Ángeles, para participar en el
concierto de la revista de rock Retila: “Desarrollando frases
encontramos letras para una música nueva. Diego y yo tenemos 20 años de
conocernos y cuando preparamos un disco nos gusta jugar con las palabras,
mezclar anécdotas de lo cotidiano y vivencias personales; eso sí, con mucho
humor”, explicó Mollo.
“Tomamos
temas del rock argentino de los años 70 como Salgan al sol, atemporales
en su letra, y los volvemos punk”, agregó.
Dedicados
de tiempo completo a la música, Divididos ha logrado mostrar su material
discográfico en su natal Argentina y en Uruguay, adonde tocaron por cuatro
veces consecutivas en el Teatro de Verano.
Siempre
trío, sin embargo ha contado con la participación de algún instrumentista en
sus conciertos: ya sea un tecladista o percusionistas. “Como cuando tocamos El
arriero; contratamos 24 ‘bombistas’ (ejecutantes del tambor indígena
llamado bombo legüero) para dar un efecto de sonido tremendo”, expresó Mollo.
Para
el baterista Araujo, que permaneció un tanto al margen de la entrevista,
pertenecer desde hace cuatro años a Divididos “es una posibilidad de estar con
dos personajes creativos; enriquece pertenecer a una banda de rock que no es
sólo rock”.
Esto
lo mencionó porque manejan versiones de canciones folklóricas a ritmo de rock y
blues que se han convertido en temas clásicos de esta banda, como el ya
mencionado El arriero. En cuanto a las composiciones, Mollo y Arnedo son
los coautores de los temas.
“Sería
una especie de neofolk; no es sólo la búsqueda de raíces, de lo que hemos
mamado desde niños, sino también la posibilidad de rescatarlo dejando intacta
la melodía de aquello que fue y que nos formó”, agregó Arnedo.
“Al
decir esto pensamos en temas del nuevo disco como el poema inédito de Atahualpa
Yupanqui, Vientitos de Tucumán. Aunque en nuestro repertorio de siempre
manejamos temas clásicos de Divididos como 40 dibujos ahí en el piso o Acariciando
lo áspero.
Finalmente,
los Divididos no dejaron de reconocer la influencia definitiva del rock y blues
de los años 70, lo que se ha reflejado en los requintos de Mollo. Y eso se dejó
ver en el sucesivo concierto de Retila en el Olympic Auditorium, donde
las notas potentes de El arriero fueron el plato fuerte del concierto en
el que también participaron María Fatal y otros grupos.
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